(Nota: explicarme con sencillez): No sé qué pensar de lo del viernes.
¿Me mereció la pena venir a Barcelona?
Si fuera exclusivamente por el evento… no. Pero por suerte vi a mi hermana, a mis amigos, hablé con Tomás Guido de cierto proyecto en un largo desayuno de dos horas, fui a la expo de Hannah Collins en el Caixaforum…
El sábado por la tarde Iván gómez nos mostró en la enorme casa-estudio de Yago Hortal, en Vallacarca, su recién acabado vídeo titulado “Éranse 2 veces”. La conversación que se originó a continuación supuso, con diferencia, la labor de mayor calado crítico llevado a cabo este fin de semana.
Así que marcho esta noche para Bilbao un tanto decepcionado. Lo de Hangar Obert no me interesó excesivamente como fiesta. Y como evento expositivo… bueno, esto empieza a ser el cuento de nunca acabar : ¿alguien vio-oyó algo?
Fui al día siguiente con mi hermana, Débora Martínez Sánchez, y Duna Riera y aquello parecía la desolación después de la guerra, aunque seguían vendiendo cervezas. Al menos hice dos gigas de fotos de mis “Pequeños Relatos Mexicanos”, y en ese sentido, no me voy con las manos vacías.
Un Comentario
Hola! a ver si en tu próxima visita a BCN me visitas a mí
Besos