Sobre el intersticio entre ficción y no-ficción

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Entiendo que la ficción no es oponible a la realidad.  Dice Baudrillard:

Ahora bien, la ficción no es lo imaginario sino lo que se adelanta a lo imaginario realizándolo[1].

Ese “realizándolo” tiene un significado instrumental, práctico. Es decir, concibo la ficción como preámbulo organizativo de una realidad que deberá suceder de cualquier modo y que de cualquier modo que suceda será recibida y manipulada.

Se trata pues de un intersticio en donde la ficción y lo real son un mismo continuo en distinta frecuencia.

Ocurre que, al igual que un animador ha de elaborar pacientemente los mil dibujos en que consistirá su obra antes de que ésta adquiera el cuerpo mínimo como para sentir sus primeros alicientes, un trabajo enfocado hacia una realidad preconfigurada como una ficción requiere un tempus vital imprescindible anterior a los primeros bosquejos de lo que pudiera tildarse de obra. Y esto, en un caso y en el otro, se traduce en tiempo.

Mi interés, por tanto, respecto a la imagen referencial, hace que ésta se conciba ligada sin remedio a la realidad de la que nace, al referente, no para decir, como las voces pasadas, que la imitará o la reproducirá (pues nada de esto quiere) sino para secuestrarla, hacerla suya, de tal modo que, finalmente, no haya manera posible de diferenciarlas.

Así, en esta época de simulacros, ¿para qué esconder que todo lo es?. ¿Para qué creer que vivimos en una realidad y que el arte es el escenario –burgués o no- de una mimesis o de una reflexión, y por lo tanto, ya no es esa realidad sino otra?. El arte es otra realidad, pero de tal modo, con tal violencia, que la realidad anterior desaparece bajo ésta. El simulacro subvierte los valores de realidad y, tras haberlos devorado, los regurgita a su manera, tan reales o más que lo que se engulló, el origen perdido.

No consiste, como haría un documentalista clásico, en mostrar un origen, un espejo del origen o un pensamiento acerca del origen. Se trata más bien una realidad creada de la propia realidad. Esto se puede llamar ficción o no. Yo lo llamo acontecimiento. Para mí, la imagen (no toda desde luego, sino aquella imagen interesante… ) es acontecimiento.

Refiriéndose a las condiciones generales de expectación, José Luis Brea afirma que estamos en proceso de sentir la imagen-tiempo como la forma dominante de experiencia de la imagen, permitiendo que por primera vez en la historia de la humanidad la representación se haga pensable ella misma como un acontecer, como un discurrir, no como algo definitivamente dado y para siempre idéntico a sí mismo[2]

Deleuze prefería entender el cine como acontecimiento y no como representación. Estoy con él. La mímesis no interesa. Vertov y su cámara, su cine-ojo, atraviesa los vacíos vitales llenándolos de imagen y su imagen es la expresión del acontecimiento de la vida

Los acontecimientos se caracterizan por hendir el alma, la historia de los que los viven.

La ficción tradicional crea un acontecimiento falso. Nadie de los que participan en ella siente la hendidura del acontecimiento en su alma. Cada elemento se refugia en su disfraz, y no sólo los actores son actores. Ya lo dijo Godard: yo también soy actor, solo que detrás de la cámara[3]. Es la seguridad bajo la que pervive el rito del teatro, la seguridad de la ceremonia, de lo especial, de la reunión extraordinaria, del carnaval, de las vacaciones en agosto y de la buena voluntad en navidad (como el amor en San Valentín). Y, cierto… también es la seguridad del Arte.

Ahora bien, ¿qué ocurre cuando nadie espera un acontecimiento y éste sucede?. Impacta. Trasciende. Lejos de ser algo reflexivo, tiene toda la vitalidad de lo esencialmente azaroso y casual, y sin embargo, grabado y manipulado posteriormente, tiene también toda la maravillosa falsedad imaginaria de lo ficticio.

Pero, a su vez, entendemos, porque lo hemos vivido, que el acontecimiento nos ha marcado. La ficción ha bailado a lo largo de toda la realidad vivida resaltándola extraordinariamente.

Cuando comúnmente se habla de experiencia, no entendida como maestría sino como devenir de la vida en la percepción individual del individuo, no observamos que la experiencia es algo defectuoso, en el sentido de que es siempre, por defecto. Por lo tanto, ya el simple hecho de que tengamos tan inculcado que para vivir una experiencia es necesario rodearse de elementos más o menos inusuales, indica hasta qué punto hemos asimilado ciertos estándares de comportamiento y los cumplimos a rajatabla, como algo consustancial a la vida o al vivir en sociedad.

Un acontecimiento es un pico en esta línea vital que es la experiencia. No es una experiencia más. Posee una violencia extrema. Los antiguos acontecimientos eran siempre fuerzas de la naturaleza en el acto inmediato de su puesta en escena. Una lluvia torrencial. Un volcán. Un alud (pero también, la lluvia de verano, las flores en primavera, la declinación del sol en otoño, las nieves y el frío del invierno). ¿Cuántas tradiciones se han forjado tras el acontecer continuo de estas fuerzas implacables?.

La violencia del acontecimiento no radica en su argumento (es evidente que vivir un atentado es sufrir un acontecimiento horrendo, extremadamente violento, pero se entenderá que no me refiera a este tipo de violencia), sino la forma en que se presenta. Acontecer es caer fulminantemente sobre la vida y, para bien o para mal, alterarla indefectiblemente. Se le puede dar a esto la dimensión que se quiera, la alteración siempre se produce.

Del acontecimiento más pequeño siempre se desprende belleza.

Del más atroz (Hiroshima, el Holocausto) aún nos preguntamos qué ocurrió y por qué.


[1] BAUDRILLARD, Jean. América, pág 130. Edit. Anagrama, Barcelona, 1987

[2] BREA, José Luis. Online critique. Transformaciones de la crítica en las sociedades actuales.

[3] Entrevista a Godard en el documental Voices, que recoge algo así como un what’s about One plus One. Viene en los extras del dvd del film de Godard.

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One thought on “Sobre el intersticio entre ficción y no-ficción

  1. Me encanto todo lo que pusieron, pero sigo sin entender la diferencia de Ficcion y No Ficcion, me la podrian describir mejor?
    Muchisimas Gracias

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